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El castellano no es una lengua fácil. Por mucho que sus nativos y, sobre todo, sus feroces defensores (que, normalmente, no conocen ninguna otra lengua, si no, ya se darían cuenta de la verdad de su complejidad e irregularidad) te intenten convencer de lo contrario.
No es simple, es un idioma lleno de complicaciones (en algunos aspectos más que el francés o, incluso, el portugués, por mucho que estos le ganen en irregularidad y falta de lógica, en general).
Quien ha enseñado el castellano a person(ita)s de otras lenguas, sí que se ha podido dar cuenta de la irregularidad de la lengua de Cervantes.
Uno de sus caballos de batalla, de las cosas más complicadas del español es colocar bien las tildes y acentuar las palabras debidamente cuando se habla y (más complicado todavía en castellano) cuando se canta.
Vamos a empezar a analizar cuándo se han de colocar y cuándo no.
Vamos a meternos de lleno con la causa de la mayor parte de los errores que se publican en La Red.
Las tildes.
Su ausencia.
Pero también su exceso.
Tildes o acentos gráficos.
O... ¡Esas malditas rayas!.
En español son de un solo tipo, ascendentes de izquierda a derecha, o agudas (tomando como referencia el catalán o el francés y la denominación que se usa en estas lenguas, pues en ellas, entre otros, existe también el acento grave).
Vamos a recordar aquí cuándo toca ponerlas en castellano, cómo y dónde.
Y a recordar, también, dónde no toca ponerlas, porque hay muchos, muchos excesos en los escrito que se leen por ahí.
Veremos su necesidad, sus reglas y los casos especiales. También recordaremos los casos en que ha cambiado su normativa, para que nos saque de dudas en caso de no haber actualizado nuestro firmware gramatical.
Empezamos.
Las tildes.
¡Las tildes!
¡Qué sufrimiento!
¿No?
Pues, para mí no.
En castellano, español o ejpañol (que hay much@j que en Ejpaña lo pronuncian así), las tildes tienen la bondad de indicarnos (tanto si conocemos la palabra como si no, tanto si tiene homógrafas como si no) la manera en que toca pronunciar la palabra, en cuanto a prosodia o fuerza (diferencial) que se les imprime a las distintas sílabas.
Y es de agradecer. En inglés no hay más remedio que aprender de oreja cómo toca acentuar una palabra. Incluso cómo toca pronunciarla, ya que es una lengua de lectura tan arbitraria, que, luego, pueden permitirse el lujo de organizar concursos de pronunciación (con respecto a la escritura) o de deletreación (con respecto a la palabra que les dictan). Y como solo existen tildes importadas*, no sabemos cómo toca pronunciar las sílabas (cuá con más intensidad). Hay que memorizarlo.
Y en ruso es aún más jodido, pues aparte de tener que aprender la prosodia, una supuesta o (que es de las pocas letras, junto con a, k, t y m que se escriben y pronuncian igual que en castellano, las otras, que parecen Y, Ñ, E, e, Ё, ё, C, N, X, H, P, B y b, no lo son y las invertidas Я y И, nada tienen que ver con sus simétricas latinas y la Э poco con la Europa homosexual, equivale, esta sí, a E) no se pronuncia así más que cuando es tónica. Si no lo es, suena a a.
Así que sin conocer cómo se pronuncia Роскосмос (Roskosmas, con dos sílabas tónicas pues viene de la unión de dos palabras con o tónica); Королёв (Karaliov); молоко (malakó, leche); o Новгород (Nóvgarad), no sabes si leerlos Róskasmas / Raskasmós / Roskosmas; Kóraliov / Karóliov / Karaliov; moloko / mólaka / maloka / malakó; Navgarod / Navgórad / Nóvgarad, que es la buena, como las demás en negrita).
En spanish son las tildes las que nos salvan de este caos.
¡Gracias les sean dadas, homenajes les sean celebrados, monumentos les sean erigidos!
Por ejemplo, no tenemos que andar dilucidando el contexto para poder leer directamente cualquiera de las palabras de los siguientes tripletes, cada una de ellas con significado o valor temporal distinto de sus pares:
O artículo, articulo y articuló.
O cálculo, calculo y calculó.
O círculo, circulo y circuló.
O género, genero, generó.
O íntegro, integro e integró.
O íntimo, intimo e intimó.
O líbero, libero y liberó.
O límite, limite, limité.
O médico, medico y medicó.
O módulo, modulo y moduló.
O músculo, musculo y musculó.
U óxido, oxido y oxidó.
O práctico, practico y practicó.
O público, publico y publicó.
O término, termino y terminó.
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U órbita, orbita y orbitá (segunda persona del imperativo en argentino o uruguayo).
U ópera, opera y operá (segunda persona del imperativo en argentino o uruguayo).
O continua, continúa y continuá (segunda persona del imperativo en argentino o uruguayo).
O pacífica, pacifica y pacificá (segunda persona del imperativo en argentino o uruguayo).
...
Ya hemos visto cómo resuelven los dueños (económicos) del mundo sus problemas de acentuación. No lo hacen. O lo hacen consuetudinariamente (vamos, por costumbre). ¡Así les luce cada vez que se enfrentan a un término nuevo o desconocido!
¿Otros?
No puedo ilustrar todos los casos. Mis conocimientos son limitados. (cualquier comentario enriquecedor al respecto bienvenido será si aporta algo nuevo). Pero mencionaré algunos para ilustrar las diversas formas de resolverlo.
En francés lo que se hace es pronunciar con la misma intensidad todas las sílabas. Bueno, un poquito más la última**. Ya está. Resuelto.
¿Y todo ese galimatías de rayas que ponen, acentos cincunflejos, diéresis, graves, agudos...?
Es para indicarnos cómo pronunciar la letra o la sílaba. No la entonación de la palabra. Punto.
Sin la diéresis (¨) Maite lo leen met. Así que Maïté p'al canto.
Sin su tilde puénting lo leerían (más o menos) pianting o püanting.
Y puer (pronunciado algo parecido a pié) significa apestar. Así que, a groso modo, puenting equivaldría a algo próximo a apestoso. Por lo que, la gente del Hexágono y sus territorios colonizados y vecinos francófonos (Wallonia, Luxemburgo, Romandía), y del Quebec necesita, como en castellano, una tilde para pronunciar puénting como toca. Aunque por motivos distintos que en español. Porque lo pronunciarán puentíng aunque escriban puénting. Cosa, que, ocurre habitualmente justo al contrario en en castellano (que se escribe, erróneamente, puenting —hasta la RAE lo decidión así— y se ponuncia puénting).
Hay gente convencida de que en francés se pronuncian todas las palabras de forma aguda. Hasta lingüistas famos@s. Lo parece, bueno, lo es, vale, pero si lo comparamos con las agudas españolas (auténticas) nos damos cuenta de que no (tanto). Y, por si acaso, en Wiktionnary, veréis que la transcripción fonética de las palabras francesas no tiene señales de acentuación y sí lo tienen las palabras extranjeras adoptadas en francés.
Además tienen también sus tóbicas y átonas, exactamente como pasa en castellano, con los artículos definos y con las preposiciones.
Por ejemplo, para saber si alguien ha dicho chacun à son poste (cada cual a su puesto) o chacun a son poste (cada cual tiene su puesto) la primera à (preposición) es átona y la segunda a (verbo) tónico.
O para distinguir entre violent (cuando quieren decir violento) y violent (por ejemplo en ellos violan) el primero es agudo y se pronuncia entero pero el segundo es monosílabo pues no se pronuncian las tres últimas letras.
En euskara se resuelve de un modo similar al francés, pero distinto. Las palabras no son de acentuación homogénea (como en francés) tirando un poco para aguda, ni tónica (como en español), sino diádica: se acentúa una sílaba de cada dos (2n) y si alguna queda impar, pues también la acentuamos (2n+1).
¿Cómo se traduce esto?
Pues os lo ilustro con uno de esos apellidos largos a los que la gente heredera directa de los cromagnon es tan aficionada.
Ariznabarreta.
(que quiere decir: lugar donde abundan los robles pardos, para que luego digáis que los salvajes son los vascos, bueno, sí, algo lo son, especialmente la gente de Oiartzun y de Ataun). Pero van al grano: una palabra en lugar de seis.
L@s castellan@s cuando se topan con esto lo reducen todo a llana, es decir, lo allanan:
Ariznavarréta.
Con perdón por poner una tilde donde no toca y por transformar la b en v. (Es lo que se suele hacer en España y en Hispanoamérica con las palabras de origen vasco, Etxeberria, Zabala...).
En francés pronunciarían a-ris-na-ba-rre-tá. Sí, con casi la misma intensidad todas las sílabas, la última un poquito más. Pero los guioncitos son para indicar separación en partes de la misma intensidad no que lo digan lentamente. Son franceses, no retardados mentales.
En euskara pronunciarían aríz-nabá-rretá. Con perdón de tildar donde no toca. Pero seguido. Tampoco son retardados (salvo en Oiartzun y en Ataun, claro, demasiado sangre neanderthal, tal vez).
Y es que, al ser el euskara una lengua de fusión de palabras (ya hemos el ejemplo de los robles pardos) y de sufijos (todas las preposiciones y artículos definidos se pegan a la palabra por detrás, nunca can por delante) y, al poderse estos acumular, generando, en ocasiones, auténticos convoyes, la única solución (inteligente) para poder resolver el enigma de como pronunciarlo, es hacerlo o bien como en francés, o bien con otro ritmo predefinido de acentuación. Y lo hacen de forma musical, como en sus zortzikos.
Bueno. ya hemos visto cómo resuelven el problema de acentuación de las palabras vecinos (del punto de origen) de la lengua castellana y, de los que lo hacen distinto (no es el caso de portugues@s, catalan@s, galleg@s que también lo hacen como en castellano, de forma (mono)tónica).
Ahora centrémonos en las normas castellanas de tildación y acentuación.
BASE TEÓRICA
Empezaremos por aclarar que aquí denominaremos tilde o acento gráfico a la rayita que se pone sobre las palabras y acento a la forma de pronunciar las palabras con ninguna, una o varias sílabas más intensas que el resto.
En principio, en español, cada palabra tiene una sílaba tónica. Una sílaba que se pronuncia más fuerte que las otras.
Y si tiene una sola sílaba, pues se acentúa esa.
No es siempre así.
Hay palabras átonas, que se pronuncian sin fuerza, como todos los adjetivos posesivos monovocálicos, los pronombres monovocálicos y los artículos monovocálicos.
Si leemos:
Voy a la casa.
Te veo en tu huerto
Se lo he dado antes
las cosas son como te las conté
entre las estrellas
Es como si leyéramos:
Voy alacasa.
Teveo entuhuerto
Selohé dado antes
lascosas son comotelasconté
entre lasestrellas o entrelasestrellas dependiendo de si queremos decir ¡Haga entrar las estrellas! o en medio de los astros brillantes del cielo.
Pero, además no es la única excepción de la norma base. Hay otra: Las sobreesdrújulas.
Cuando una palabra esdrújula admite sufijos, y más si son varios los añadidos o de varias sílabas, la palabra, realmente se acentúa dos veces:
prométemelo la pronunciamos prométemeló.
traíganoslos la pronunciamos tráiganoslós
tímidamente la pronunciamos tímidaménte, si se me permite la licencia.
De hecho, la pronunciamos igual que tímida mente, aunque lo normal es poner los dos términos de esta expresión en orden contrario (mente tímida), por lo que la confusión sería rara.
Fíjate bien cómo lo pronuncias, y me darás la razón.
Pero vayamos, otra vez, a lo general, dejando de lado las excepciones.
Como cada palabra, en principio, se acentúa en una sola sílaba, según sea en la última, penúltima o antepenúltima sílaba, surgen, respectivamente, las palabras agudas, las llanas y las esdrújulas.
- Las ESDRÚJULAS se tildan siempre. Y las SOBREESDRÚJULAS también. Tema resuelto. ¡Qué fácil!
Esdrújulas: árboles, nenúfares, pálida, ágata, cítrico, cáustico, émbolo, síndrome, rectángulo...
Sobreesdrújulas: ábremelo, ágilmente, agítamelo, álzatelo, apágamelo, cándidamente, ordénaselo, pacíficamente, permítaselo, permítaseme...
Donde podríamos tildar doblemente, en buena lógica las que corresponden: ábremeló, agítameló, álzateló, apágameló, cándidaménte, ordénaseló, permítaseló, permítasemé... Es así como se pronuncia, en realidad..
Ya ves que, básicamente, se trata de verbos con adición de sufijos de complemento indirecto y de directo acumulados, o de adverbios generados en base a un adjetivo al que se le ha añadido -mente.
- La palabras LLANAS se tildan si terminan en consonante distinta de n y vocal+s.
Lápiz, pársec, puénting, góming, trékking, ráfting, ágil, alférez, ámbar, ángel, árbol, áspid, azúcar, bíceps, Bolívar, míster, fútbol, récord...
Fijaos que hemos incluido bíceps (palabra que no varía en función del número), pues si la palabra terminada en s no lleva una vocal delante sino una consonante, se tilda, así que no es excepción a la regla general de la llanas que hemos mencionado más arriba.
En referencia a los (aparentes) anglicismos puénting, góming, trékking, ráfting, jógging, fóoting, júmping... la RAE aún no se ha caído del guindo y no pide tildarlas. Pero, atendiendo a la función básica y primordial de las tildes, la de hacernos saber cómo ha de acentuarse la palabra al pronunciarla, para poder saber cómo pronunciarla incluso la primera vez que veamos la palabra, resulta necesario tildarlas, porque, si no, nos invitan a pronunciarlas como palabras agudas.
Si se asume un vocablo en una lengua, ha de ser con todas las consecuencias, integrándolo en sus normas de dicha lengua. Como se hizo con fútbol, una vez que el término balompié fracasó o, al menos, quedó en lo anecdótico (permitir un sinónimo que le dé el relevo, por ejemplo, cuando se iba a repetir mucho el primer término).
Football era demasiado complicado de hacer pronunciar al@ españolit@ medi@, su lectura en castizo no sonaba como en inglés y no terminaban de decidir si deberían poner la tilde sobre la primera "o" o sobre la segunda. Así que lo castellanizaron. Y, lógicamente, lo obligaron a cumplir las leyes de la tildación.
También a míster, récord, máster...
Como es lógico, en nuestras normas generales, lo que nos queda es:
- AGUDAS: se tildan si terminan en vocal, n o vocal+s.
admiración, anís, bebé, mamá, maní, sillón, sofá, olé, Perú, colibrí, japonés, corrió...
- LA TILDE SIEMPRE SE HA DE PONER SOBRE VOCAL. De hecho el ordenador no te va a dejar hacer otra cosa (tildar las consonantes). Sí el lápiz, o el boli (por eso lo cuento aquí).
- En caso de diptongo o triptongo en que el acento toque sobre dicha sílaba y corresponda tildar, según las normas anteriormente mencionadas, hay que colocarlo SOBRE LA VOCAL MÁS ABIERTA (cáustico, despreciéis, acentuáis).
¿Cuáles son más abiertas o cerradas?
Fíjate cuánto abres la boca (separas los labios) al decir las distintas vocales: a, e, i, o u.
Verás que para decir la "a" y la "e" la boca está más abierta y se va cerrando según progreses para "i", "o" y "u".
Y, pese a que abres a boca más para la "i" que para la "o", aquí hacen trampa y consideran la "o" más abierta que la "i".
Bueno, podemos considerarlas, por su sonoridad, "fuertes" (a, e, o) y "débiles" (i, o) pero tenía que darte a conocer también la calificación antes mencionada pues se emplea más que la referente a la intensidad. En este caso, la tilde ha de colocarse sobre la letra más fuerte del diptongo o del triptongo, si se trata de la sílaba tónica y le toca ser tildada.
Esto de las vocales "fuertes" (a, e, o) y "débiles" (i, o) es de interés aprendérselo porque la agrupación de vocales en una misma sílaba, llamada "diptongo" (si se trata de dos) o "triptongo" (si son tres), se ha de dar con, al menos, una vocal fuerte ("abierta") y, al menos, una débil ("cerrada"), que serán dos en el caso del triptongo.
Si se juntan dos vocales fuertes no forman diptongo, quedan en diferente sílaba: Saavedra, teatro, héroe, recae.
DIPTONGO TILDADO: partió, comió, huésped, náutico, después, recién, cuéntame, péinala, actuación, acentuación, murciélago...
TRIPTONGO TILDADO: apreciáis, evaluéis, cambiéis...
Otro caso a mencionar es el "HIATO", "disdiptongo" o "ruptura de diptogo". Ocurre cuando, lo que podría haber sido un diptongo, no se da porque el acento recae sobre la vocal cerrada. Se tilda siempre, pues, en caso contrario, tocaría pronunciarlo como diptongo. Hay que leerlo en dos sílabas: comía, ahínco, estío, baldío, rocío, sabía, tí@, maíz, caído, bebía, manía, dolía, púa, día,
DESTRUCCIÓN DE TRIPTONGOS.
Los triptongos se destruyen cuando una de las vocales que lo formaría se acentúa, formando sílabas aparte: "par-tí-ais", a-ma-rí-ais, juz-ga-rí-ais.
Otra mención especial. En castellano, al hacer el plural a partir de la palabra singular se suele añadir una simple "s". Pero si el singular termina en consonante hay que añadir también una vocal que haga de puente, la "e". Al hacer esto, la sílaba acentuada de la palabra no suele cambiar, pero hay tres excepciones a esta regla: "carácter" cuyo plural es "caracteres", "régimen" que se convierte en "regímenes" y "espécimen" que pluralizada es "especímenes". Hay que tenerlo en cuenta porque en todas ellas la tilde cambia, o bien de posición o bien en existencia.
TILDE DIACRÍTICA es la que se pone sobre una palabra para distinguirla de otra, que, si no, se escribe igual. Es lo que pasaba, por ejemplo, con "sólo" cuando equivale a "solamente" y "solo" cuando se refería a un elemento masculino "sin compañía".
Hasta la reforma de 2010 la RAE era partidaria de usar diacríticos pese a que no hubiera diferencia de pronunciación. Sin embargo, a partir de ahí decidió ceñirse al criterio general (que arriba mencionamos) de que las tildes son para indicar cómo pronunciar una palabra, así que la norma actual sigue pidiendo tildar: los pronombres personales monosilábicos (tú, él, mí) que coinciden con los adjetivos posesivos o artículos (tu, el, mi); en el caso de la primera persona del singular del presente del indicativo del verbo saber y la tercera del singular del imperativo del ser (sé) que coinciden con el pronombre (se); "dé" del verbo dar y "de" preposición; el adverbio comparativo "más" frente a la conjunción "mas" cuando equivale a "pero"; el adverbio afirmativo "sí" frente a la conjunción utilizada para crear condicionales "si"; la hierba (o mezcla de hierbas) y su derivado líquido "té" frente al pronombre personal "te"; y todos los pronombres interrogativos y exclamativos (qué, quién, cómo, cuál, cuándo, cuánto, cuán, dónde, adónde) para distinguirlos de los pronombres relativos o conjunciones (que, quien, como, cual, cuando, cuanto, cuan, donde, adonde).
El problema mayor suele radicar en la referencia a una frase interrogativa o exclamativas: las interrogativas o exclamativas indirectas.
En el caso de "¡Qué bien que has venido!" queda clara la función exclamativa, pero también tiene la misma función el pronombre en la siguiente frase "Me dijo que qué bien que hubieras venido", pese a no llevar exclamaciones. Así que hay que tildarla, no la primera "que", es conjunción. Pronuncia la frase y verás que las dos "que" se pronuncian con diferente intensidad. Por eso se tilda la segunda.
Pero todo esto es sencillo de resolver, pues todas estas partículas se distinguen de sus iguales en que SE PRONUNCIAN CON FUERZA, SON PALABRAS TÓNICAS, mientras sus equivalentes sin tilde son ÁTONAS.
Ya no se deben tildar, pues, los pronombres demostrativos ("esa es la bayeta que quiero") para diferenciarlos de los adjetivos demostrativos ("dame esa bayeta") pues todos ellos son tónicos (se pronuncian, pues, con la misma intensidad), es decir, no presentan diferencia de pronunciación, luego no hay diacriticismo.
Para terminar, antes de solía tildar la conjunción adversativa "o" cuando caía entre números, para no confundirla. La actual postura de la RAE es que no se debe, ya que, "con la tipografía moderna, se distinguen suficientemente bien": 1 o 2, 100 o 200, 1.000 o 2.000.
Yo sigo viendo más claro si se tilda: 1 ó 2, 100 ó 200, 1.000 ó 2.000.
¿Estás de acuerdo?
Espero el artículo esté correcto y completo
Cuando nos ponemos a leer cada una de las frases siguientes es la tilde la que nos indica cómo leer y el sentido que toma.
"Le expliqué que hacíamos, en esa fría mañana de domingo en plena nevada, una encuesta".
"Le expliqué qué hacíamos, en esa fría mañana de domingo en plena nevada: una encuesta".
Si no ponemos la tilde y nos encontramos al leer la segunda frase con los dos puntos, la frase se nos derrumba. A no ser que seamos lo suficientemente insensibles para no habernos dado cuenta de lo ilógico que es, o suficientemente idiotas como para decir algo que no entendemos, vamos que no sepamos lo que leemos.
Más problemáticas son las dos frases siguientes:
No como animales.
No comoanimales.
No cómo animales.
Evitar que entre la luz y la oscuridad desaparezca.
Evitar que entrelaluz y laoscuridad desaparezca.
Evitar que éntre la luz y la oscuridad desaparezca.
Para ahí mismo
Pára ahí mismo
Para tu coche (destinado a tu coche)
Pára tu coche (detén tu coche)
(Que) hacer frénte a estas acusaciones
(Qué) hacer frente a estas acusaciones
bajo las escaleras (debajo de las escaleras)
bájo las escaleras (desciendo las escaleras)
A tiempo
Há tiempo
cabe el tren (junto al tren)
cábe el tren (el tren puede caber en un lugar)
cabe el coche (junto al coche)
cábe el coche (el coche puede caber en un lugar)
de una mano
dé una mano
so amenaza
só amenaza
sobre mojado
sóbre mojado
frente a la guerra
frénte de guerra
conforme me lo dijiste pensé en ello
confórme, me lo dijiste, pensé en ello
Luego hay que concluir que el vinagre ablanda la cáscara y endurece el huevo.
Luégo hay que concluir que el vinagre ablanda la cáscara y endurece el huevo
Esto pasa sobre todo con adverbios y preposiciones que tienen equivalentes (homógrafos) verbales o con locuciones verbales (como "hacer frente").
EJEMPLOS DE PALABRAS O FRASES QUE CON TILDE O SIN ELLA CAMBIAN COMPLETAMENTE.
Para que nos vaya entrando en la cabeza la importancia de poner tildes donde se debe (al menos si queremos comunicar, es decir que se nos entienda), aquí quiero hacer ("que hagamos", me gustaría contar con toda la ayuda posible) una lista de ejemplos de frases que se entienden de muy distinta manera si se coloca o no la(s) tilde(s).
Según vayamos leyendo, puede ser aquí mismo o fuera, cosas de este estilo, estaría bien irlas guardando para (luego) compartirlas aquí.
Que puede salir de ella / Qué puede salir de ella.
Que me dices / Qué me dices.
Ya te dije cómo hacerlo, así que hazlo como te dije
"¿Cómo lo hice la otra vez? (=¿De qué manera lo hice la otra vez?)"/
"¿Como lo hice la otra vez? (=¿De la manera en que lo hice la otra vez?)" que se pronuncia
"¿Comolohice la otra vez? "
Un ejemplo interesante:
¿cómo pronunciarías "como mucho"?
Pues hay tres formas de pronunciarlo. Lo entenderás mejor, y lo pronunciarás debidamente en cada uno de estos ejemplos:
"Como mucho ponme tanto como antes". Aquí la primera palabra es átona y se pronuncia igual que si escribiéramos "Comomucho ponme tanto como antes".
"Como mucho de eso que me hace engordar". La primera palabra es tónica. Pero no hay un acento diacrítico que lo distinga del anterior caso. RESULTA TRAIDOR, hasta llegar a "engordar" no nos damos cuenta de que había que pronunciarla tónica.
"Cómo mucho puede ser considerado igual que poco, es lo que nos explicó en su disertación el famoso matemático".
Aquí es, también, tónica, las dos primeras palabras de esta última frase se pronuncian exactamente igual que las dos de la anterior, pero, al tratarse de una partícula interrogativa*, debe ir tildada.
*(aunque, en este caso, indirecta, pues es una frase que hace referencia a otra frase que sí que era interrogativa directa: "¿Cómo mucho puede ser considerado igual que poco?".
Considero que la RAE debería considerar la tilde diacrítica para la segunda frase de estas tres, pues su pronunciación es idéntica a la de la tercera, pero se escribe como la primera que no es tónica, que es átona. Y lleva a la confusión segura.
O que permitan (o promuevan) escribir las palabras átonas fusionadas con las tónicas a las que acompañan.
TÓNICAS / ÁTONAS
Como los correctores gráficos que llevan integrados nuestros procesadores de texto no suelen distinguir acentos diacríticos, aquí en SB (y en otros muchos sitios y hasta en libros) se ve cantidad de palabras a las que no les toca tilde con ella, pero aún más palabras que sí deberían llevarla sin ella.
Y lo de los correctores a los que hecho referencia se evidencia, porque hay usuari@s que no comenten faltas sino las de este tipo, en las que el "chivatito" no salta.
Así que dedico esta caja a recordar que, desde la reforma ortográfica de 2010, por parte de la RAE, solo se coloca tilde diacrítica cuando la palabra es (más) tónica que su copia. Es decir, como "solo" es tónica siempre, el "solo" que equivale a "solamente" ya no se debe tildar (antes sí).
Pero hay otras muchas palabras que tienen su copia átona, y estas sí se deben tildar.
Así que, en esta caja iré poniendo pares de frases para ensayar la lectura de forma que aprendamos a distinguir entre tónica y átona, tildemos las primeras y las segundas no.
Fíjate bien en la diferencia de las partículas que comparten estos pares (lo más similares posibles) de frases:
"¿Cómo está el señor P.?" / "estoy como está el señor P".
"así no se entera de dónde está" / "está donde está y donde ha estado siempre".
"Él no sabe qué hace ahí" / "Lo que hace ahí es lo que ha hecho siempre"
Se admiten pares de frases en que ocurra esto mismo. Espero tu contribución.
Cuando empecé esta historia no pensaba llegar a este punto. Pero, sí. Acabo de darme cuenta de que ya son dos cosas en las que diverjo en la política de tildes de la RAE.
El criterio general me parece bien: que se usen las tildes para dar pistas de cómo pronunciar las palabras, así nos ayuda a poderlo saber desde la primera vez que las leamos.
Pero disiento en dos cosas:
- La primera ya la había indicado más arriba: me parece que debería restaurar la práctica de tildar las letras "o" (conjunciones adversativas) entre números. Se distinguen mejor así y no de confunden con números.
- La segunda es una solicitud para que apliquen su propia lógica (el criterio arriba señalado) con respecto a las palabras (preposiciones) "como", "para", "entre", "cabe"... pues tienen verbos homógrafos con los que se crea confusión en caso de no tildar estos.
Con "dé" ya se hace.
En la partícula comparativa (en realidad un adverbio) no se tilda (luego se debería pronunciar llana, grave) pero sí en la partícula exclamativa (otro adverbio) e interrogativa (sea directa o indirecta).
El problema es que la partícula comparativa se puede confundir con el verbo comer, en su primera persona del singular del presente del indicativo, "yo como" (que se pronuncia de la misma manera que la partícula exclamativa/interrogativa) pero no se tilda. Y en frases de este tipo:
- No como animales
Si nos lo encontramos sin contexto (en una pintada o breve mensaje) o con un contexto ambiguo que no nos lo aclara, no sabríamos cómo pronunciarla.
Por lo que, aconsejo tildar la primera persona del presente del indicativo del verbo comer de la misma manera que "cómo" partícula interrogativa/exclamativa, dado que se pronuncian igual.
O que se dicte que la comparativa "como" se escriba de la forma en que se pronuncia (al ser átono): pegada a la siguiente palabra. Así distinguiríamos:
- No como animales (no a la manera de (los) animales)
y
- No cómo animales (no me alimento a base de animales)
o
- No comoanimales (no a la manera de (los) animales)
y
- No como animales (no me alimento a base de animales)
Ocurre algo similar con "luego". Puede ser adverbio, equivalente a " más tarde" o pude ser conjunción, "pienso, luego existo". En este caso equivaldría a "en consecuencia".
Y como ambas se escriben y pronuncian igual (en realidad no), se pueden confundir en frases como:
- Me comprometí a hacerlo, luego lo haré.
Y aquí puede significar que, al haber tomado el compromiso, lo va a hacer (puede que de inmediato), o que lo hará más tarde (por/pese a haber tomado el compromiso).
¿Y cómo saber de cuál se trata?
Porque, en realidad se pronuncian distinto:
- Me comprometí a hacerlo, luego lo haré.
Lo hará más tarde (por/pese a haber tomado el compromiso).
- Me comprometí a hacerlo, luegoloharé.
Al haber tomado el compromiso, lo va a hacer (puede que de inmediato).
Tanto este luego (conjunción) como el pronombre neutro son átonos, por lo que estaría bien fusionarlos a la siguiente palabra.
¿ Y tú qué piensas?
*café, fiancé, fiancée, pâté, recherché, flambé, cafetière, passé, roué, sauté, arête, boutonnière, émigré, entrée, détente, entrepôt, outré, soignée, à la carte, cinéma-vérité, d´jè vu, vis-à-vis, caffè latte, esta última del italiano, las demás del francés.
**Se nota porque, por ejemplo, démandez lo pronuncian demandé y démandez-moi lo pronuncian demandemuá. Pero es menos tónico o intenso que el castellano.
®Gerttz